El primer amorsh

Escrito por ireneysusamores 10-12-2014 en Primer amor. Comentarios (0)

¿Qué mejor para el primer post que mi primer amor? 

Yo pequeña, 13 aprox, el mayor, 18 aprox. Típico sueño de niña estar con el tipo de 4to medio, pero aclaro que no fue eso lo que me motivó.

Yo ya había tenido unos cuantos antes de el, pero como se darán cuenta , dije amor, yo Irene amé a ese hombre dulce, fuerte, fugaz, mortal y eternamente. La historia comienza mas o menos así: 

*Recomendación de Irene para leer este post: Feeling Good

Voy rondando por los pasillos de mi liceo, pues para variar, no entré a clases luego de la primera hora en la que aprovecho de dormir, me siento en una banca a escuchar música y miro a mi alrededor, entonces lo veo : Alto, delgado, pelo largo y con ondas, no podría decir apuesto, leyendo concentrado una hoja destacada con el ceño fruncido. No puedo decir que fue lo que me llamó, pero a penas lo vi sentí que mi estómago se revolvía con furia y que debía luchar por no quedarme pasmada observando su cuerpo,sus manos, su pelo, mientras deseaba pasar mis dedos por él. Lo miro de reojo pero a penas lo hago siento una sonrisa a medio esconder la cual me sonroja y decido irme, pasando por su lado para cambiar de patio.

Pasan un par de días y es lo mismo, mirarnos de reojo, mismo patio, misma hoja destacada, pero este día marcará la diferencia, media hora después tocan el timbre y me muevo a mi sala, cuando salgo de ella subo las escaleras y sorpresa, viene bajando, haciendo una graciosa mueca. Río, el se sonroja y huye; luego utilizo la misma mueca para burlarme y llamar su atención a nuestro primer encuentro, el cae y me habla:

-Lo haces mal, pareces un conejo y era obviamente un dinosaurio- con una seriedad que choca con sus palabras y mirándome fijamente a los ojos. Irene se derrite, cae internamente frente a su voz, ante unas palabras ridículas que mueven todo mi mundo, y me doy cuenta que estoy loca por el.

Avanza el tiempo, comenzamos a saludarnos pero no mucho más, hasta que desesperada contrariamente a mi común comportamiento (ser la mujer que escapa y daña) me acerco a hablarle y preguntarle algo tan tonto como nuestras primeras palabras: ¿Por qué lees siempre la misma hoja?

Todo ha cambiado, compartimos una silenciosa declaración mediante nuestras miradas, y todo muy fugaz comienza a suceder: bromas, canciones dedicadas, conversaciones de nuestras vidas, caricias fortuitas que transmiten electricidad.

Me saltaré a la parte más hermosa y trágica de la historia, pues supongo que para ser el bloc de una ninfómana, esto es bastante aburrido.

Nuestro primer beso, fue algo hermoso, apasionado y triste: nos apretamos hasta fundirnos en los brazos del otro, temblando por la espera al fin concluida, y llorando, sin saber el otro por qué. Nuestros cuerpos sabían lo que venía, el se debía ir de la ciudad por meses.

Y ahí quedé yo, la chica insensible que solo pensaba en ella y en su placer, decide esperarlo.

Volvió, y obviamente seguimos juntos, nos amábamos, algo que nunca había sentido y luego nuestro amor se volvió físico, en su cocina primero, ambos besándonos desesperada y apasionadamente arrasábamos con todo a nuestro paso, olvidando a su hermana que estaba en la casa, olvidando a mi madre quién de seguro me estaría llamando, entregándonos a nuestro placer, quitándonos las ropas lentamente en una sensual danza que dejaba atrás a los tiernos amantes que se esperaron por meses.

Inmersos en nuestro mundo terminamos en el patio, donde llovía pero no nos importaba, las gotas caían sobre nuestros cuerpos calientes y solo nos importaba estar sujetos al otro hasta que de pronto ya agotados por nuestro amor nos encontramos en el suelo, mojados, respirando al mismo tiempo, medio vestidos y comenzando a tener frío.

Nos entramos y el cuidadosamente me quitó la ropa, me puse una camisa suya que me dejaba coquetamente descubiertas las piernas en el limite de lo censurable, olvidando el invierno, las llamadas de mi histérica madre y entregándome nuevamente a el.

Me tendí en su cama dejando que el me dominara por completo, descubriendo mis deseos y mi sexualidad, mientras el siempre temía llegar muy lejos y yo solo quería avanzar más; comencé a guiar sus manos por mi cuerpo, mostrarle que mis piernas son extremadamente sensibles a las caricias y dejándolo jugar con mi clítoris, temeroso aun de hacerme daño.Luego de que el se liberara y me diera placer de todas las maneras que el conocía e imaginaba, yo solo quería corresponderle, a pesar de no haber avanzado en esto antes, solo quería saber como se sentiría su pene en mi boca, si podría hacerle sentir lo que el hizo en mi.

Pero para mi sorpresa y decepción el no me dejó, así que con las ganas del momento me quedé, conformándome con masturbarlo y frotar nuestros cuerpos desnudos desatando aún más deseo.

Me fui a mi casa, y el resto de  nuestra historia no merece tantas lineas, solo resumir, que estuvimos juntos, sin dejarme cumplir mi fantasía, hasta que luego terminé con el por una estupidez.

Para la tranquilidad de la lectora, luego de terminar seguimos viéndonos y ahí logré mi objetivo con el, lo cual, aclaro, no me quitó mi amor hacia el. En estos momentos estamos separados, el con su novia, yo con mis amores, pero declarandonos periodicamente que aun existe tan fuerte como antes nuestro amor.