Irene y sus Amores

relato erótico

Especial Profesores.

Escrito por ireneysusamores 07-01-2015 en relato erótico. Comentarios (0)

*Nota: Pido al lector no se alarme con las edades estimativas de los protagonistas de  estas historias, la narradora tiene suficiente consciencia para decidir y no ser influenciable.

Debo reconocer que siempre me han gustado las personas mayores, no podría decir si es por madurez, experiencia o simplemente coincidencia, pero es un patrón constante en mis relaciones. Y hoy, además noté que tenía tres historias que se unían por algo más que por edad.

El primero, mi profesor de inglés, estaba haciendo la practica así que debió tener 23 años aprox. a penas llegó me gustó, y también a muchas compañeras (y compañeros). A pesar de mi costumbre de huir de clases, me las arreglé para asistir a las suyas, y me hice notar clase tras clase, llegaba tarde, preguntaba cosas que sabía (se inglés muy bien) bromeaba con el y la profesora tutora, hasta que logré empezar a hablar con el por facebook.

Era un adolescente aún, mismas fiestas, un poco inmaduro, teníamos amigos en común y gustos en común, por lo que se me hizo muy fácil llegar a el; llegó a tanto nuestra confianza que el me daba respuestas en las pruebas (e incluso respondía por mí) solo porque yo me dormía en ellas, mientras que yo le regalaba cigarrillos cuando a el le faltaban.

Pronto me comenzó a escribir declaraciones como "si no fuera porque me pueden echar te hubiera tenido en mis brazos toda la clase" "quiero decirte cosas pero me podrían traer problemas" y luego "hoy tuvimos la excusa perfecta para abrazarnos" "sentarte en mis piernas fue lo más atrevido que pudiste hacer, pero aún así me encantó" y "a penas termine podré al fin besarte"  a las cuales yo correspondía y me encantaba el hecho de lo prohibido de nuestro amorío.

Al fin llegó el día, me invitó a una fiesta, y luego de alcohol y marihuana me sentía bastante ida, por lo que salí a tomar aire, ocasión que el aprovechó para salir y encontrarnos a solas. No coqueteamos, hablamos, ni nos miramos. Solo nos besamos apasionadamente, mi pierna entre las suyas, su mano en mi trasero, las mías en su pelo... la cocina hubiera sido testigo de una clase magistral, de no ser por un chico de mi clase que apareció por lo cual tuvimos que separarnos rápidamente. Luego, cuando ya no era más mi profesor, perdió el encanto, y dejamos de vernos.

El segundo, profesor de lenguaje, no daré demasiada información al respecto por razones obvias, pero también es joven (27 aprox.) primera clase nos odiamos a muerte, el hacía bromas de mí, yo respondía con sarcasmos todas sus preguntas, pero luego entendimos que nuestro humor era el mismo  y nos llevamos bien, como soy buena en lenguaje dejé de ser alumna y pasé a ser su "ayudante".Cada vez asistían menos alumnos a clase y comenzamos a quedarnos solos clases enteras. Ambos sabíamos que nos coqueteábamos y lo que queríamos hacer, así que nos acercamos poco a poco, rozando nuestras mejillas, tocando nuestras narices, su respiración cosquilleaba en mis labios los cuales rozaron los suyos para recibir un fuerte beso; estábamos nerviosos, sabíamos que podrían abrir la puerta y descubrirnos, temblábamos y sus manos ansiosas pasaban por mi espalda, me quitó la camisa y le quité la suya, me sentó en la mesa del profesor, nuestras respiraciones se hacían cada vez más agitadas, me dejé caer sobre el con las piernas abiertas, sintiendo como su paquete comenzaba a crecer bajo mi pantalón, disfrutando nuestros movimientos a quemarropa, hasta ser advertidos de el termino de la clase por el timbre. Excitados y nerviosos cometimos una equivocación que pudo ser fatal, nuestras camisas se confundieron y bajamos así, hasta que la mirada pronunciada de un profesor amigo nos advirtió del peligro.

Pero eso no fue todo, mi relación con el es algo que sigue presente, y hemos tenido ya varios encuentros, de los cuales rescato otro que sucedió en el aula.

Otra clase a la que nadie asistió, nos sonreímos al saber que tendríamos tiempo a solas nuevamente, el hecho de estar en la sala era muy excitante y ser descubiertos un plus. Como el aula tenía muchas ventanas, nuestro escenario fue el suelo, sobre una colchoneta, primero besos dulces, como probando, luego el sobre mi, mis pechos aplastados bajo su peso, sus verdes ojos llenos de lujuria, mientras sus dedos viajaban hasta mis pantaletas. Su lengua paseaba por mi cuello y mis pantaletas ya estaban mojadas, lo cual pareció excitarlo más aún pues sentí su pene exigiendo liberación contra mi, mis manos bajaron para desabrochar su pantalón mientras el ya me había quitado la blusa y jugaba con mis pezones. Pero otra vez fuimos interrumpidos, esta vez escuchamos a un funcionario pasar por fuera de la sala lo cual nos alarmó, yo me puse mi blusa y el profesor se sentó donde se suponía debería dictar clase.

Me miró y me dijo: No fue buena idea usar pantalones tan ajustados.

El tercero, el más reciente y perturbador de todos.

Mi profesor de filosofía ( 30-40 aprox), también deseado por las alumnas, pero al contrario de el de inglés a mi nunca me había llamado la atención.

En cierto momento comencé a notarlo cercano, más bromas, más personal, tenía tratos especiales hacía mi los cuales comprobé teniendo un mal comportamiento al cual el se demostraba ajeno. Me quise aprovechar de esta situación para que me ayudara con un trabajo, así que llegué coqueta a solicitar el favor; el me miró, despachó  a mis compañeros que tenian consultas, diciendo:

-Primero terminaré con Irene.

Lo miré divertida por la doble interpretación, a lo cual respondió:

-Bueno creo que para eso deberiamos empezar, y lamentablemente no hemos empezado. Tu sabes Irene, estos problemas de edad.

-Son terribles X.

El reaccionó aturdido al oírme tutearlo.

Yo solo reí, y el comenzó a revisar el trabajo:

-Irene esto está genial, tienes una gran habilidad.

-Es que tengo dedos rápidos, así que los acabo rápido-dije sonriendo a cada palabra, observando como reaccionaba al doble sentido.

Luego de revisar el trabajo y ponerme la nota máxima, ya le había tomado gusto al juego por lo que me fui a sentarme con el al fondo de la sala para ver una presentación, ahí a espaldas de mis compañeros, aproveché de comportarme sarcástica para probar su paciencia pero el solo me miraba con una expresión confundida. De pronto una escena de Lolita (Vladimir Nabokov) apareció en la presentación, mi profesor me miró y dijo: 

-Tienes los mismos moños que Lolita- tomando uno de ellos con cuidado, acariciándolo, lo cual me hizo acelerar el corazón, me acerqué a el disimuladamente y posé mi mano en su pierna a la vez que balbuceaba que no se parecían.

El contacto de mi mano en su pierna fue como una descarga, su mano en mi moño paró de moverse y me miró como suplicante.

Le sonreí, y con toda intención apreté su pierna antes de quitar la mano, el tiró de mi moño y también quitó la suya a unos minutos de que terminara la clase; luego, la sala estaba vacía, solo quedábamos nosotros y yo sabía que si quería podría besarle ahí mismo, pero aún no estaba segura de que tanto me interesaba así que en cambio me acerqué a el y besé su comisura con lentitud pero delicadamente, el entreabrió los labios, pero yo me quité, le guiñé un ojo y me fui.

Esta última historia aún no tiene fin, pero el destino juega con nosotros.

Hace un par de días caminaba por la calle, con moños nuevamente, un vestido cortito, zapatillas y calcetas blancas, toda una lolita, y nos encontramos, su saludo fue una expresión sorprendida, mientras me susurraba "Irene" a lo cual yo sonreí y me fui.

*Recomiendo al lector, leer Lolita.


Tres no son multitud

Escrito por ireneysusamores 27-12-2014 en lesbico. Comentarios (0)

Como ya nombré en el post anterior, la narración de hoy tratará de mi trio con mi amiga de la piscina y su novia.

Mi amiga desde ahora P, me llamó un día para decirme que necesitaba un consejo: 

-Irene, quiero hacer un trío.

-Ah que rico.

-Pero la chanchi no quiere porque dice que le dan asco los hombres, y yo, yo no soy lesbiana pero ella si.

-Pero dijiste que nunca más estarías con un hombre en una relación.

-Pero igual me gusta el pene

-(En broma) mala suerte entonces, tendrá que ser solo de mujeres.

Y esa idea en broma, se transformó en una idea buena a los ojos de P.

P y su novia me invitaron a hacer un trío.

Obviamente acepté y pusimos fecha y lugar, era muy planeado y a pesar de nuestra confianza algo faltaba. Llegó el día y toqué el timbre de la casa de P.

Ella salió con su novia abrazada, ambas solo con polera y ropa interior, y comprendí que tenían todo planificado para esa tarde; antes de comenzar llamamos a una sandwicheria a domicilio porque nos surgió la idea de coquetear con el repartidor como en las películas, a esas alturas las tres andábamos en ropa interior y cuando el repartidor llegó salimos así a recibirlo entre risas pero tratando de seguir con la idea.

Habíamos puesto el dinero en el sostén de la novia de P, así que cuando el atónito chico nos entregó la bolsa P intentó sacar sensualmente el dinero y a pesar de que no resultó como lo esperábamos al repartidor se le salían los ojos mientras intentaba controlarse.

Reímos, le guiñé un ojo y entramos, a esas alturas ya estábamos las tres con el bichito de la calentura y ya no parecía todo tan regulado, pusimos la bolsa en una mesa y P fue a buscar una bebida al refrigerador, cuando volvió con ella apoyada en su pecho se notaban sus pezones duros al sentir el frío de la bebida y la bolsa de hielo. Su novia la abrazó por detrás y se los masajeó con delicadeza lo cual me excitó un poco.

Comenzamos a comer y se nos fue quitando la calentura, prácticamente no nos tocábamos excepto por pequeños juegos al quitar manchas de nuestras bocas, pero terminamos con la comida y P comenzó a mover un hielo en su boca, su novia le quitó el hielo y lo puso en su boca, le quitó el sostén, para luego pasar por su cuello y sus senos el hielo causando gemidos pequeños que me volvieron a excitar, decidí tomar otro hielo y se lo comencé a pasar por el cuello a la novia de P, bajé por su espalda provocando temblores hasta su cola donde terminé mi recorrido y lo seguí en su vientre hasta llegar a sus senos y quitarle el sostén también, entre los gemidos de P y el hielo sus pezones estaban durísimos y me atreví a poner el hielo en uno de ellos suavemente, su reacción fue automática, se le escapó un gemido y se contrajo (luego sabría que sus pezones son muy sensibles) dejando de lado a P quien ya se había quedado desnuda.

Se volvió y tomó la mano en que tenía el hielo, me indicaba el camino a  su máximo placer en sus senos y creí que llegaría al orgasmo rápidamente, pero tuve que dejar de dedicarme a ella pues P se había cambiado de posición sin que yo lo notara hasta que sentí su lengua en mis rodillas interiores, cuando superé la sorpresa que me provocaba seguí con su novia, solté el hielo y comencé mi travesía por sus senos y pezones una y otra vez lamiendo, chupando y mordiendo y ella gemía cada vez más fuerte y se aferraba a la silla que tenía detrás.

Decidí masturbarla, así que le quité las pantaletas mientras lamía su pezón y masturbaba también a P con la otra mano, pero nuestra posición era incómoda así que decidimos movernos a la cama de los padres de P.

Nos subimos a ella y rápidamente P y su novia me tendieron al medio, sincronizadas y sin duda antes planificadas, una besándome mientras estimulaba mis pezones, la otra quitando mis pantaletas dándome sexo oral mientras con sus dedos me penetraba, era exquisito y no me reprimí al gemir bajo sus caricias, respondía a los besos de la novia de P, hasta ahora desconocidos para mi, ella mordía mis labios y chupaba mi lengua intercaladamente, yo queriendo corresponder aventuré mis dedos a su vagina y le frotaba el clítoris mientras un solitario dedo se aventuraba dentro de ella. Mi primer orgasmo llegó rápidamente pues ambas sabían como satisfacerme y sus gemidos aportaban a mi excitación.

Al ver esto ellas pararon, P abrió su cajón y sacó el ya para mi conocido consolador, yo me moví y puse a su novia en mi anterior posición pero ella se volvió y  se puso en cuatro regalándonos todo su sexo,  P se puso detrás de ella y dándole nalgadas y lamidas la preparaba para penetrarla, yo por mi cuenta me dediqué a besar todo su cuerpo trazando lineas invisibles con mi lengua y luego me puse bajo ella con dificultad para comenzar a lamer sus labios y su clítoris, lo hice un tiempo mientras P la penetraba duramente, cada vez más rápido y le decía en voz alta cosas como "puta sucia" "niña mala" "te gusta que te castiguen pervertida"  a lo que ella respondía gimiendo que sí.

Salí de abajo de su cuerpo y me puse detrás de P a estimular sus pezones mientras ella movía su pelvis al tiempo que penetraba con el consolador a su novia. P dejó de penetrarla y me pasó el consolador, volteó con dureza a su novia y le abrió las piernas, dejándome su vagina a disposición mientras ella escupía y masturbaba a la chica. Tomé el consolador y luego de comprobar que P estuviera mojada la penetré con suavidad, al sentirme me comenzó a gritar: ¡Irene castígame! ¡Dame duro soy muy mala!

Intentando no pensar en que sus vecinos escuchaban nuestra porno casera, la nalgueé y la penetré, mordí su clítoris y la penetré nuevamente; me detuve cuando su novia tuvo un orgasmo.

Cruzamos con P nuestras piernas, frotando nuestras vaginas mojadas, mientras la novia de P se sentaba en su boca para que no la dejara de complacer. Con P alcanzamos el orgasmo juntas mientras que su novia demoró un poco más, estábamos exhaustas, sudadas, llenas de saliva y fluidos, respirando agitadamente sobre la cama de los padres de P, sonriendo.

El resto no merece más lineas, solo puedo decir que tener más de una persona dedicada a complacerte es genial, cuando lo haga con hombres escribiré otro post al respecto, por ahora tengo dos post en deuda que no he podido escribir por temas de tiempo.

Piscina de alcohol

Escrito por ireneysusamores 20-12-2014 en piscina. Comentarios (0)

La inspiración de escribir esta historia son dos cosas que me han pasado ultimamente, estar en la piscina y una divertida conversación con una amiga que fue más o menos así:

-Has querido estar con alguna mujer?

-No, osea si agjejahajhsian

-Ya, conmigo entonces po

-Jajaja, ya bueno.

Y fin, asi de corto y fácil el hacer que ella quisiera estar conmigo, pero eso es algo que aun no pasa. Lo que sí, ya me había ocurrido algo parecido y es la historia de hoy.

Recomendación de Irene: Amiga Mía

Eramos amigas, normales, y fui a su casa, tiene piscina, asi que nos bañamos mientras bebiamos el ron de su padre. Ella me pregunta: Irene, que se siente estar con una mujer? Yo estaba borracha al igual que ella y me dio flojera contestar por lo cual dije que no se podía explicar y riendo agregué que solo se entendía si se vivía.

Ella me miro concentrada, se acercó a mi y me besó. Fue un beso torpe, con evidente confusión y yo quedé sorprendida, luego de hacerlo se alejó hacía la otra orilla de la piscina.

Lo pensé un momento y me dí cuenta que daba lo mismo,no había sentimientos y podía ser parte de la diversión de esa tarde así que la seguí por la piscina, la tomé y la besé como si hubiera sido una de mis novias.

Luego de besarnos apasionadamente nos separamos y reimos de la situación, pero la risa duró poco y volvimos a besarnos, ella me tomaba el pelo con sus dedos fuertemente y puso su pierna entre las mias, el alcohol la tenía totalmente deshinibida y decidí liberarme.

La tome y la besé desde su boca, por su cuello hasta sus senos, mis manos estaban en su espalda y se encontraron con la amarra de su bikini, lo desaté, se lo quité comenzando a acariciar sus pechos con suavidad y ella abria sus ojos pero no pedía detenerme, tomé uno de sus pezones y con mi dedo lo giraba con lentitud apretando mientras ella gemía y con su pierna  entre mis piernas intentaba excitarme, esa situación me divertia mucho y entre lo borrachas y el placer haciamos bastante ruido (espero no hubieran vecinos atentos) 

Solo me concentraba en sus pechos, redondos, no grandes pero firmes, y la besaba, su lengua incursionaba en mi boca y respiraba entrecortadamente.

En un momento en que aceleré el ritmo en ambos pezones ella gimió más fuerte y noté que podría lograr su orgasmo solo con mis dedos en sus pechos, dejé de besarla y mordiendo con delicadeza y lamiendo además de mis juegos de dedos tuvo un orgasmo, muy sonoro.

Sonreí, me aparté y le dije:

-Se siente más o menos así

Ella estaba sonrojada y respirando fuerte, volvió a acercarse y me quitó el bikini riendo, dejando mis pechos al descubierto, se sumergió y sentí como me quitaba la parte inferior, lo cual me hizo reir por su atrevimiento y por que me pasó a llevar mis piernas.Eso me exitó bastante, la tomé y subió a mi, el agua quitaba todo su peso y era muy fácil sostenerla,  bajé el resto de su bikini y ella facilitó el proceso mientras me comenzaba a besar el cuello y lamer todo la piel que encontraba en su camino.

La tomé y la apoyé en una orilla de la piscina su espalda hacia mi, la acaricié desde su cintura a sus nalgas repetidamente hasta que la penetré con mis dedos, ella ahogó un grito y noté como su cuerpo se tensionaba, comenzó a moverse en pos de mi dedo mientras yo trataba de no causarle dolor, quité mis dedos y con una mano estimulaba su clitoris mientras con la otra jugaba con sus nalgas.

Ella estaba excitadísima y con sus manos hacia atrás me pegaba a ella tomandome del trasero. Estabamos ambas muy excitadas y como yo nunca lo había hecho estando en una piscina, no quise sumergirme y preferí sentarla en la orilla, me acerqué a ella y se tendió hacia atrás mientras abría sus piernas con total disposición, besé sus piernas hasta llegar a los labios de su vagina y me devolvía, repetí el proceso tres veces y luego comencé a lamer, primero su clitoris, luego introduje mi lengua en su vagina y la movía girando contras sus paredes y ella solo gemía arrancando el pasto del que se intentaba sostener. Luego de tener su segundo orgasmo me pidió salir de la piscina,  me besó y avergonzada me dijo:

-Tengo un consolador.

La miré sorprendida, luego al ver que hablaba en serio le dije que no tenía problema alguno en usarlo, ella entró a la casa y volvió rapidamente con un dildo cual solo había visto en los sex shops buscando ciertas cosas para divertirme. Verlo me provocó risa, ella tomó una botella y bebió, luego me la tendió a mí para que bebiera, yo estaba recostada en el pasto y ella me montó, tomó el consolador y comenzó a  chuparlo mirandome a los ojos. Dejé la botella y verla haciendo eso me excitó más de lo que hubiera creído, mis pezones se habían endurecido y me comencé a dar placer mientras la veía lubricar el juguete sobre mi, moviendo su pelvis ligeramente.

Luego me volteé y quedé encima de ella, la besé, tomé sus manos y dejé que afirmara el dildo mientras yo pasaba mi dedo suavemente por el inicio de la vagina, sobre sus vellos, como una cosquilla y seguía en sus labios al tiempo que chupaba el dildo para ella. La masturbé para que estuviera bien mojada y le quité el juguete, con el acaricié la entrada de su vagina y luego la penetré, era algo excitante tener tanto poder sobre ella, obviamente era algo distinto a mis dedos o a ella usandolo sola, lo metía y lo sacaba, primero despacio, luego más fuerte y ella se retorcía y gemía y gritaba que quería más y que era una puta, una chica mala y debía castigarla.

La nalgueé mientras seguía penetrandola más rápido y ella lo apretaba lo que me indicó que tendría su tercer orgasmo.

Lo tuvo pero aun le quedaba energía, se movió y quiso repetir mis movimientos, con un poco menos de éxito al principio pero logró tenerme mojada y abrí mis piernas, preparada para que me penetrara probablemente sin mucha delicadeza. Por primera vez tuve en mi un juguete sexual y a pesar de la inexperticia de mi feliz amiga, no perdió oportunidad y me chupaba los pezones mientras me penetraba y estimulaba mi clitoris, llegué a un orgasmo triunfal y ella se tendió a mi lado masajeando su clitoris aún y comprendí que desde ahora ella sería mucho más amiga de mi, y de las innovaciones en el sexo.

Mi buena amiga, se declaró lesbiana un tiempo después y para celebrarlo tuvimos un trio con su novia, lo cual es material para otro post.