Irene y sus Amores

primera vez

Piscina de alcohol

Escrito por ireneysusamores 20-12-2014 en piscina. Comentarios (0)

La inspiración de escribir esta historia son dos cosas que me han pasado ultimamente, estar en la piscina y una divertida conversación con una amiga que fue más o menos así:

-Has querido estar con alguna mujer?

-No, osea si agjejahajhsian

-Ya, conmigo entonces po

-Jajaja, ya bueno.

Y fin, asi de corto y fácil el hacer que ella quisiera estar conmigo, pero eso es algo que aun no pasa. Lo que sí, ya me había ocurrido algo parecido y es la historia de hoy.

Recomendación de Irene: Amiga Mía

Eramos amigas, normales, y fui a su casa, tiene piscina, asi que nos bañamos mientras bebiamos el ron de su padre. Ella me pregunta: Irene, que se siente estar con una mujer? Yo estaba borracha al igual que ella y me dio flojera contestar por lo cual dije que no se podía explicar y riendo agregué que solo se entendía si se vivía.

Ella me miro concentrada, se acercó a mi y me besó. Fue un beso torpe, con evidente confusión y yo quedé sorprendida, luego de hacerlo se alejó hacía la otra orilla de la piscina.

Lo pensé un momento y me dí cuenta que daba lo mismo,no había sentimientos y podía ser parte de la diversión de esa tarde así que la seguí por la piscina, la tomé y la besé como si hubiera sido una de mis novias.

Luego de besarnos apasionadamente nos separamos y reimos de la situación, pero la risa duró poco y volvimos a besarnos, ella me tomaba el pelo con sus dedos fuertemente y puso su pierna entre las mias, el alcohol la tenía totalmente deshinibida y decidí liberarme.

La tome y la besé desde su boca, por su cuello hasta sus senos, mis manos estaban en su espalda y se encontraron con la amarra de su bikini, lo desaté, se lo quité comenzando a acariciar sus pechos con suavidad y ella abria sus ojos pero no pedía detenerme, tomé uno de sus pezones y con mi dedo lo giraba con lentitud apretando mientras ella gemía y con su pierna  entre mis piernas intentaba excitarme, esa situación me divertia mucho y entre lo borrachas y el placer haciamos bastante ruido (espero no hubieran vecinos atentos) 

Solo me concentraba en sus pechos, redondos, no grandes pero firmes, y la besaba, su lengua incursionaba en mi boca y respiraba entrecortadamente.

En un momento en que aceleré el ritmo en ambos pezones ella gimió más fuerte y noté que podría lograr su orgasmo solo con mis dedos en sus pechos, dejé de besarla y mordiendo con delicadeza y lamiendo además de mis juegos de dedos tuvo un orgasmo, muy sonoro.

Sonreí, me aparté y le dije:

-Se siente más o menos así

Ella estaba sonrojada y respirando fuerte, volvió a acercarse y me quitó el bikini riendo, dejando mis pechos al descubierto, se sumergió y sentí como me quitaba la parte inferior, lo cual me hizo reir por su atrevimiento y por que me pasó a llevar mis piernas.Eso me exitó bastante, la tomé y subió a mi, el agua quitaba todo su peso y era muy fácil sostenerla,  bajé el resto de su bikini y ella facilitó el proceso mientras me comenzaba a besar el cuello y lamer todo la piel que encontraba en su camino.

La tomé y la apoyé en una orilla de la piscina su espalda hacia mi, la acaricié desde su cintura a sus nalgas repetidamente hasta que la penetré con mis dedos, ella ahogó un grito y noté como su cuerpo se tensionaba, comenzó a moverse en pos de mi dedo mientras yo trataba de no causarle dolor, quité mis dedos y con una mano estimulaba su clitoris mientras con la otra jugaba con sus nalgas.

Ella estaba excitadísima y con sus manos hacia atrás me pegaba a ella tomandome del trasero. Estabamos ambas muy excitadas y como yo nunca lo había hecho estando en una piscina, no quise sumergirme y preferí sentarla en la orilla, me acerqué a ella y se tendió hacia atrás mientras abría sus piernas con total disposición, besé sus piernas hasta llegar a los labios de su vagina y me devolvía, repetí el proceso tres veces y luego comencé a lamer, primero su clitoris, luego introduje mi lengua en su vagina y la movía girando contras sus paredes y ella solo gemía arrancando el pasto del que se intentaba sostener. Luego de tener su segundo orgasmo me pidió salir de la piscina,  me besó y avergonzada me dijo:

-Tengo un consolador.

La miré sorprendida, luego al ver que hablaba en serio le dije que no tenía problema alguno en usarlo, ella entró a la casa y volvió rapidamente con un dildo cual solo había visto en los sex shops buscando ciertas cosas para divertirme. Verlo me provocó risa, ella tomó una botella y bebió, luego me la tendió a mí para que bebiera, yo estaba recostada en el pasto y ella me montó, tomó el consolador y comenzó a  chuparlo mirandome a los ojos. Dejé la botella y verla haciendo eso me excitó más de lo que hubiera creído, mis pezones se habían endurecido y me comencé a dar placer mientras la veía lubricar el juguete sobre mi, moviendo su pelvis ligeramente.

Luego me volteé y quedé encima de ella, la besé, tomé sus manos y dejé que afirmara el dildo mientras yo pasaba mi dedo suavemente por el inicio de la vagina, sobre sus vellos, como una cosquilla y seguía en sus labios al tiempo que chupaba el dildo para ella. La masturbé para que estuviera bien mojada y le quité el juguete, con el acaricié la entrada de su vagina y luego la penetré, era algo excitante tener tanto poder sobre ella, obviamente era algo distinto a mis dedos o a ella usandolo sola, lo metía y lo sacaba, primero despacio, luego más fuerte y ella se retorcía y gemía y gritaba que quería más y que era una puta, una chica mala y debía castigarla.

La nalgueé mientras seguía penetrandola más rápido y ella lo apretaba lo que me indicó que tendría su tercer orgasmo.

Lo tuvo pero aun le quedaba energía, se movió y quiso repetir mis movimientos, con un poco menos de éxito al principio pero logró tenerme mojada y abrí mis piernas, preparada para que me penetrara probablemente sin mucha delicadeza. Por primera vez tuve en mi un juguete sexual y a pesar de la inexperticia de mi feliz amiga, no perdió oportunidad y me chupaba los pezones mientras me penetraba y estimulaba mi clitoris, llegué a un orgasmo triunfal y ella se tendió a mi lado masajeando su clitoris aún y comprendí que desde ahora ella sería mucho más amiga de mi, y de las innovaciones en el sexo.

Mi buena amiga, se declaró lesbiana un tiempo después y para celebrarlo tuvimos un trio con su novia, lo cual es material para otro post.


Lesbilove

Escrito por ireneysusamores 12-12-2014 en sexo. Comentarios (0)


Para salirme un poco de lo emo del post anterior pero quedarme en lo de las primeras veces les hablaré de mi mujer favorita.

La conocí por Internet, en unas fotos de un amigo que teníamos en común, la calentura me entró al instante no lo negaré, y es que para decirlo en buen chilensis: puta la mina rica hueón.

Pelo teñido rojo, curvilínea, tatuajes y piercings, es decir, yo solo rogaba porque tuviera cerebro y no fuera la típica mujer que hace todas esas cosas por moda, además claro rogaba por que fuera bi, lesbiana o al menos volteable.

Para mi suerte, era inteligente, teníamos en común muchísimo, desde nuestra depresión hasta nuestros gustos de vestir, pronto comencé a jotearmela sin descaro alguno, le tiraba los calzones poco menos con mensajitos de que quería puro violarmela.

Y me resultó (admito que tengo muchísima suerte a la hora de conquistar) así que decidimos salir de nuestro coqueteo mutuo por internet e ir a conocernos, me fue a buscar a la salida del colegio, yo le chamullé a madre histérica que me habían invitado a comer unas compañeras y salí rauda a su encuentro. Al parecer se esmeró mucho en su imagen pues estaba hermosa, y yo ahí, con mi uniforme que es más feo que cuasimodo. 

Habían a su alrededor como 5 colillas, osea que estaba nerviosa y que además me dio ganas de fumar, pero reprimí el impulso de pedirle uno y le hablé, realmente era como decía ser, nos entretuvimos mucho conversando y jugando a comer (aunque en esa época yo no quería comer y ella también tenía su trastorno) luego de que nos dimos cuenta de que ya no comeríamos y que lo único que queriamos comer eramos nosotras mismas salimos del restaurante hacía una plaza en la que nos tendimos muy cerca una de la otra, yo sentía su respiración en mi cuello pues era más baja que yo mientras la miraba a sus grandes y hermosos ojos.

-Me gustan tus ojos, como que sonríen-dije suavecito, con miedo a romper el momento

-Es que estoy feliz Irene- me dijo en un tono más normal pero agitado

Bajé mi cara hacia la suya lentamente, acercando mis labios entreabiertos a los suyos, mis latidos aumentando, mis mejillas sonrojadas, tomé su rostro entre mis manos y la besé, ignorando la gente que pasaba, ignorando la hora que corría y los silbidos molestos de un constructor homofóbico a la lejanía. De suaves y lentos nuestros besos pasaron a ser más fuertes y apasionados, sentía los latidos de ella mientras apretaba sus suaves pechos contra mí y jugueteaba con mi pelo, tenía un olor dulce y un sabor a chocolate en los labios mezclado con el sabor a cigarrillo de su boca; luego con nuestras caras ardiendo nos separamos, vi la hora y comprendí que debía volver a casa, mi madre es muy controladora al contrario de la suya.

Tomamos la misma micro pues vivíamos cerca, nos fuimos de la mano besándonos coquetamente las orejas, el cuello, las mejillas, resguardadas en el ultimo asiento de las miradas indiscretas, mientras ella me decía que yo le gustaba mucho una y otra vez, yo jugueteaba mordiendo sus labios y pasando mis manos por su cintura y espalda debajo de su blusa pero cuidando los limites de una "primera cita"

Llegué a mi casa y me acosté sintiéndome genial, mi corazón seguía agitado y fantaseé largo rato con que estaba con ella, tocándola, tocándome.

Seguimos viendonos furtivamente en lugares públicos pues nuestras madres eran ambas contrarias a la homosexualidad y aún más a la bisexualidad, hasta que un día la suerte jugó a nuestro favor, su casa vacía y mi madre fuera de la ciudad.

Nos reunimos sabiendo perfectamente que queríamos hacer y cuanto lo habiamos esperado, apenas cerró la puerta se lanzó hacia mí rodeandome con sus piernas y yo la recibí con un beso que declaraba todas mis intenciones.

Llegamos a su sillón pero se nos hizo chico el espacio y terminamos en la suave alfombra que seguro su madre nunca imaginó para que serviría cuando la compró. Le quité la blusa sin dejar de besarla y dejé que ella hiciera lo mismo con mayor dificultad ya que estaba masajeando sus senos, ella estaba muy exitada y me presionaba con sus manos a que no dejara de hacerlo, tomé sus dos brazos y los inmovilicé con una mano, con una sensual brutalidad mientras con la otra soltaba su sostén; sin dejar de sostenerla contra la alfombra comencé a juguetear con uno de sus pezones dandole apretoncitos mientras el otro lo lamía con la punta de mi lengua, tratando de ser suave casi provocando cosquillas y luego chupandole sin dejar de estimular su otro seno con mi mano.

Ella ya había comenzado a gemir suavemente y decidí que podía seguir toda mi travesía por su cuerpo y ella no me detendría, solté sus brazos y comencé a decender besando y lamiendo su piel hasta llegar a su pantalón donde le dediqué una mirada de cortesía a la cual ella respondió desabrochandolo, llevaba ropa interior muy bonita de encaje negro la cual le quité junto con el pantalón dejándola completamente desnuda frente a mí. Comencé a besar las cercanías a su vulva acariciando sus piernas y deteniéndome en cada tatuaje, ella ya estaba lubricada y su respiración era tan fuerte que la hacía temblar así que comencé a jugar con su clítoris, dando pequeños apretoncitos, danzando con mis dedos tal como me entregaba placer a mi misma, ella gemía más fuerte y despacio introduje dos dedos en ella, con cuidado observando su expresión para cuidar de no incomodarla, al solo recibir miradas de placer introduje un tercer dedo y comencé a masturbarla primero despacio, luego con mayor rapidez y ella seguía mojándose, hasta que solo con un dedo masajeaba su clítoris y comencé a lamerla con suavidad, siempre con la punta para no causar incomodidad y luego me di libertad de acción mientras ella solo me jalaba el pelo y gemía.

Decidí cambiar de posición y crucé mis piernas con las de ella, nuestras vaginas tocándose, frotándonos, dándonos placer mutuamente, ella supo hacerlo muy bien y yo estaba muy excitada así que la dejé dominarme, me dejó desnuda, con una mano estimulaba mi clítoris mientras con la otra jugaba con mis pequeños senos, comenzó a ser ruda y me metía sus dedos con rapidez, entraban y salían de mi vagina y yo sabía que los tenía mojados, impregnados de mí, pareció leer mis pensamientos, se levantó y sensualmente se chupó los dedos con una mirada que me hacía querer apretarla contra mí y no soltarla más, pero parecía exhausta y se tendió a mi lado, decidí hacer el 69 con ella y así logré que llegara al orgasmo, gritó del placer y se aferró con fuerza a mi, dejó de lamerme y me volví, la abracé mientras nos acariciábamos suavemente, ya somnolientas.

No podría decir cuanto dormimos pero despertamos con el sonido de su reja y ella abrió sus ojos con desesperación, yo que ya tenía experiencia en esas situaciones cogí mi ropa y subí a su dormitorio, mientras ella se metía al baño. La oí salir después de unos minutos y entendí que su hermana había llegado, luego subió y me dijo que no había peligro.

Se subió a la cama y admiró un rato mi cuerpo, luego comenzó lentamente a quitarse la ropa frente  a mí, olvidando sus tapujos;desnuda comenzó a desnudarme cada prenda un beso y luego me cogió la mano y me dirigió al baño de su dormitorio. Su familia era de bastante dinero y tenía una tina propia, la cual comenzó a llenar, luego cerró la puerta con llave y me puso frente al espejo, comenzó a jugar con mis pezones mientras me dirigía una mirada descarada por el espejo, comprendí su juego y me puse detrás de ella, tocándome mientras la masturbaba con suavidad.

La tina se llenó y nos sumergimos ambas allí, ella comenzó a pasar el jabón por mi cuerpo, era algo tierno y sensual a la vez, nos besamos mientras nos lavamos mutuamente, dejando nuestra pasión aplacada por el momento y entregándonos a la ternura que significa estar con alguien.

Nos dejamos de ver porque conocí a una de mis perdiciones, y dejé de dedicarle tiempo, terminé con ella antes de serle infiel y terminó odiándome.

El primer amorsh

Escrito por ireneysusamores 10-12-2014 en Primer amor. Comentarios (0)

¿Qué mejor para el primer post que mi primer amor? 

Yo pequeña, 13 aprox, el mayor, 18 aprox. Típico sueño de niña estar con el tipo de 4to medio, pero aclaro que no fue eso lo que me motivó.

Yo ya había tenido unos cuantos antes de el, pero como se darán cuenta , dije amor, yo Irene amé a ese hombre dulce, fuerte, fugaz, mortal y eternamente. La historia comienza mas o menos así: 

*Recomendación de Irene para leer este post: Feeling Good

Voy rondando por los pasillos de mi liceo, pues para variar, no entré a clases luego de la primera hora en la que aprovecho de dormir, me siento en una banca a escuchar música y miro a mi alrededor, entonces lo veo : Alto, delgado, pelo largo y con ondas, no podría decir apuesto, leyendo concentrado una hoja destacada con el ceño fruncido. No puedo decir que fue lo que me llamó, pero a penas lo vi sentí que mi estómago se revolvía con furia y que debía luchar por no quedarme pasmada observando su cuerpo,sus manos, su pelo, mientras deseaba pasar mis dedos por él. Lo miro de reojo pero a penas lo hago siento una sonrisa a medio esconder la cual me sonroja y decido irme, pasando por su lado para cambiar de patio.

Pasan un par de días y es lo mismo, mirarnos de reojo, mismo patio, misma hoja destacada, pero este día marcará la diferencia, media hora después tocan el timbre y me muevo a mi sala, cuando salgo de ella subo las escaleras y sorpresa, viene bajando, haciendo una graciosa mueca. Río, el se sonroja y huye; luego utilizo la misma mueca para burlarme y llamar su atención a nuestro primer encuentro, el cae y me habla:

-Lo haces mal, pareces un conejo y era obviamente un dinosaurio- con una seriedad que choca con sus palabras y mirándome fijamente a los ojos. Irene se derrite, cae internamente frente a su voz, ante unas palabras ridículas que mueven todo mi mundo, y me doy cuenta que estoy loca por el.

Avanza el tiempo, comenzamos a saludarnos pero no mucho más, hasta que desesperada contrariamente a mi común comportamiento (ser la mujer que escapa y daña) me acerco a hablarle y preguntarle algo tan tonto como nuestras primeras palabras: ¿Por qué lees siempre la misma hoja?

Todo ha cambiado, compartimos una silenciosa declaración mediante nuestras miradas, y todo muy fugaz comienza a suceder: bromas, canciones dedicadas, conversaciones de nuestras vidas, caricias fortuitas que transmiten electricidad.

Me saltaré a la parte más hermosa y trágica de la historia, pues supongo que para ser el bloc de una ninfómana, esto es bastante aburrido.

Nuestro primer beso, fue algo hermoso, apasionado y triste: nos apretamos hasta fundirnos en los brazos del otro, temblando por la espera al fin concluida, y llorando, sin saber el otro por qué. Nuestros cuerpos sabían lo que venía, el se debía ir de la ciudad por meses.

Y ahí quedé yo, la chica insensible que solo pensaba en ella y en su placer, decide esperarlo.

Volvió, y obviamente seguimos juntos, nos amábamos, algo que nunca había sentido y luego nuestro amor se volvió físico, en su cocina primero, ambos besándonos desesperada y apasionadamente arrasábamos con todo a nuestro paso, olvidando a su hermana que estaba en la casa, olvidando a mi madre quién de seguro me estaría llamando, entregándonos a nuestro placer, quitándonos las ropas lentamente en una sensual danza que dejaba atrás a los tiernos amantes que se esperaron por meses.

Inmersos en nuestro mundo terminamos en el patio, donde llovía pero no nos importaba, las gotas caían sobre nuestros cuerpos calientes y solo nos importaba estar sujetos al otro hasta que de pronto ya agotados por nuestro amor nos encontramos en el suelo, mojados, respirando al mismo tiempo, medio vestidos y comenzando a tener frío.

Nos entramos y el cuidadosamente me quitó la ropa, me puse una camisa suya que me dejaba coquetamente descubiertas las piernas en el limite de lo censurable, olvidando el invierno, las llamadas de mi histérica madre y entregándome nuevamente a el.

Me tendí en su cama dejando que el me dominara por completo, descubriendo mis deseos y mi sexualidad, mientras el siempre temía llegar muy lejos y yo solo quería avanzar más; comencé a guiar sus manos por mi cuerpo, mostrarle que mis piernas son extremadamente sensibles a las caricias y dejándolo jugar con mi clítoris, temeroso aun de hacerme daño.Luego de que el se liberara y me diera placer de todas las maneras que el conocía e imaginaba, yo solo quería corresponderle, a pesar de no haber avanzado en esto antes, solo quería saber como se sentiría su pene en mi boca, si podría hacerle sentir lo que el hizo en mi.

Pero para mi sorpresa y decepción el no me dejó, así que con las ganas del momento me quedé, conformándome con masturbarlo y frotar nuestros cuerpos desnudos desatando aún más deseo.

Me fui a mi casa, y el resto de  nuestra historia no merece tantas lineas, solo resumir, que estuvimos juntos, sin dejarme cumplir mi fantasía, hasta que luego terminé con el por una estupidez.

Para la tranquilidad de la lectora, luego de terminar seguimos viéndonos y ahí logré mi objetivo con el, lo cual, aclaro, no me quitó mi amor hacia el. En estos momentos estamos separados, el con su novia, yo con mis amores, pero declarandonos periodicamente que aun existe tan fuerte como antes nuestro amor.